miércoles, 4 de abril de 2012

Mujeres y rosas

Escrito el 9 de Marzo de 2012 a las 2.57 am

Son días de transición. No se a que y me altero. Se que quiero escribir pero no se el que. Me levanto a media noche y el corazón me palpita. Me pongo esa canción y me embarga la emoción. Pero no, sigo sin poder escribir. Pero no dejo de sentir esa necesidad. De hecho me preocupa darle tantas vueltas a la cabeza. Iba a decir que no siento nada pero mentiría. Mentiría al que me lo pregunte y sobretodo me mentiría a mi.

Y aunque no debamos, podemos mentir a todo el mundo menos a nosotros mismos. Para ser honesto con los demás primero tienes que serlo con tu persona. Quizás este alboroto se deba a eso, a que me miento a mi mismo. No creo, pero puede ser.

Pueden ser tantas cosas que si realmente lo pensara serían pocas, una o ninguna. Sería otra mala pasada de una noche sin tregua. De esas que pasan volando, o de estas que me arrancan de los sueños que no tengo. Son tantas las vueltas que doy para plasmarlo que realmente ha llegado en el momento en el que cierrro los ojos y aprieto las teclas con los dedos con y por pura inercia. Sin sentido, sin principio y sin final.

Así me siento, en una ceguera provocada. En un sueño que no empieza y en otras historias que no acaban. Pero en esta noche y como decía el filósofo de la antigua grecia solo tengo clara una cosa. Que Dios solo hizo perfectas dos cosas: las mujeres y las rosas. Buenas noches

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