Vivo días extraños. Realmente no me pasa nada. O al menos no hay nada
que me impida realizar mi día a día de forma normal o que me quite un
ápice de sueño. Hay una frase que estoy repitiendo ultimamente: "cada
vez soy menos tolerante a la gente". Es un abrupto, como decía el
desaparecido Jesús Gil. Suelto lo gordo para captar la atención y luego
me explico.
Claro que me gusta estar con gente, verla y disfrutarla. Pero no me bajo de la burra en afirmar que me encanta estar solo. Encerrado en mi habitación escribiendo o paseando por las calles de la ciudad o el pueblo escuchando cualquier cosa con mis inseparables cascos. No me disgusta sentarme a contemplar ni tumbarme a reflexionar. En éstos días no me apasiona buscar en las noches de ocio algo de felicidad efímera. No hay tampoco nadie que me haga o me deshaga en cosquillas inquietantes.
Sí hay gente a la que quiero y cosas que me desesperan. No paro de ver situaciones que nos empobrecen aun más. Ni deja de asombrarme lo mucho que tenemos y lo poco que lo valoramos. Tampoco es que yo haga mucho por cambiar lo que no me gusta. Lo sueño, lo predigo, lo pienso, pero apenas lo cumplo.
Quizás muchas pequeñas cosas en éstos días de subidas y bajadas, de cambios de manga, de metros y bicis... y también porqué no decirlo de sueños y zozobra. Y ante todo ello me pregunto que debemos hacer, si tener muchos sueños y conseguir alguno o cumplir cada uno antes de soñar el siguiente. Buenas noches
Claro que me gusta estar con gente, verla y disfrutarla. Pero no me bajo de la burra en afirmar que me encanta estar solo. Encerrado en mi habitación escribiendo o paseando por las calles de la ciudad o el pueblo escuchando cualquier cosa con mis inseparables cascos. No me disgusta sentarme a contemplar ni tumbarme a reflexionar. En éstos días no me apasiona buscar en las noches de ocio algo de felicidad efímera. No hay tampoco nadie que me haga o me deshaga en cosquillas inquietantes.
Sí hay gente a la que quiero y cosas que me desesperan. No paro de ver situaciones que nos empobrecen aun más. Ni deja de asombrarme lo mucho que tenemos y lo poco que lo valoramos. Tampoco es que yo haga mucho por cambiar lo que no me gusta. Lo sueño, lo predigo, lo pienso, pero apenas lo cumplo.
Quizás muchas pequeñas cosas en éstos días de subidas y bajadas, de cambios de manga, de metros y bicis... y también porqué no decirlo de sueños y zozobra. Y ante todo ello me pregunto que debemos hacer, si tener muchos sueños y conseguir alguno o cumplir cada uno antes de soñar el siguiente. Buenas noches
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