viernes, 8 de junio de 2012

Mi hermano, mi espejo, mi vida

Como en otras cosas de la vida, las sensaciones cambian en cuestión de segundos y alteran el motor de nuestra vida: el corazón. Hoy lo ha hecho de madrugada, al entrar a mi casa. La de mi familia. La casa donde he crecido y que éstos días vive un momento especial. Vive uno de esos días marcados en el calendario de los padres. El momento de casar al primero de sus hijos, al mayor. Y es que es así, se casa Jesús David, el juez, como dijo al nacer mi abuela Juli. El primero de la nueva generación de mi familia y lo más importante, mi hermano.
Mi hermano, mi referente, mi ídolo. El espejo en el que he intentado mirarme desde pequeño. La figura a la que he copiado, he admirado y he adorado en mis 23 años de vida. Uno de esos contados con los dedos de una mano que marcan mi existencia y hacen que mi vida sea feliz. La persona con la que se que nunca puede pasarme nada malo y con la que seguro siempre podré contar.

Son muchos los momentos que he vivido con David. Los últimos los de este año en el que he compartido y he logrado uno de los sueños de mi vida. El de jugar a baloncesto en el mismo equipo que él. Porque si a alguien le debo mi pasión por el deporte de la canasta es a mi hermano. Al que acompañaba de pequeño a cada partido, al que considero como el mejor jugador que he visto nunca, al que he intentado parecerme y hasta al que le he robado su nombre. También con él descubrí mi otra pasión, la de la radio. Porque me enseñó a dormir con la radio puesta, con El Larguero, con Carrusel, con Diario Pop...fijaros si tiene importancia mi hermano en mi vida que mis dos pasiones las conozco gracias a él.

Y ahora llega el momento de separarnos. Ya no dormiremos más veces en la misma habitación, ya no hablaremos de nuestras cosas mientras mi madre nos vigila emocionada. Ya no tendré que aguantar que me diga que soy un guarro, ni tendré que prepararle la ropa de deporte, ni tendré que ocultar mis gustos musicales mientras estoy en la ducha. Ya no tendré que preocuparme de no despertarle cuando llego de madrugada ni tendré que ayudarle a hacer sus limpiezas generales que acaban con media casa en la basura.

Ya no habrá tantas cosas...que me da pena. Se casa y se va. comienza una nueva etapa en su vida y deja atras otra. Pone firma a una relación con una mujer encantadora. Con Marina. Con una novia que nos ha conquistado y que asegura la felicidad plena de mi hermano y por tanto de mi familia.

Es por eso por lo que en esta noche en la que por última vez me hayo pared con pared con mi hermano, no puedo evitar tener un cosquilleo que mezcla tristeza e inmensa felicidad. Sensaciones encontradas y momentos recordados y siempre añorados. Momentos que forman una vida a su lado y que me han servido para todo lo bueno que tenga. Momentos que hoy iluminan mi noche y me hacen sonreir entre por qué no decirlo un mar de lágrimas alegres. De esas que no te gusta soltar pero que no puedes guardar.

Como no puedo guardar la alegría que mi familia y yo sentimos por mi hermano. Por Jesús David, por Chechas, el verdadero. Por ese referente que me ha marcado, me marca y seguirá marcando mi vida y mi felicidad. Buenas noches.

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